ÁREAS DE ESPECIALIDAD

Nuestra mirada y compromiso con la salud mental  implica una versatilidad y complementariedad entre distintos tipos de  intervenciones, variando según la etapa del ciclo vital de cada persona y las diferentes necesidades relacionadas.

Ofrecemos psicoterapia destinada a: 

NIÑES Y ADOLESCENTES

ADULTES

PAREJAS

FAMILIAS

Un Trastorno de la Conducta Alimentaria es un grave problema de salud que se comporta como una enfermedad mental y que involucra factores psicológicos, biológicos y sociales.  Se caracterizan principalmente porque las personas están permanentemente preocupadas por su imagen corporal, especialmente desde cómo se perciben (y creen ser percibidas) en cuanto a su peso.

Esto implica vivir con un gran miedo (pánico) a subir de peso, realizar patrones de conducta alimentarios poco saludables y que suelen conducir riesgos graves en la salud de las personas. Además frecuentemente generan un gran impacto y/ deterioro en sus vidas tanto, dentro de sus contextos (sociales, laborales, educativos, etc.), como en términos de sus relaciones afectivas más importantes (pareja, familias, amigues, etc.).

Además de conductas alimentarias alteradas, existen preocupaciones importantes, permanentes e intrusivas en cuanto a su imagen corporal, sensación de eficacia, autoestima y un sinnúmero de pensamientos que les van alejando cada vez más de una “vida normal” y haciéndoles estar la mayoría del tiempo con un sentimiento de malestar y/o soledad.

Los TCA representan las patologías mentales con mayor de mortalidad y fácilmente pueden convertirse en enfermedades crónicas. Son capaces de afectar prácticamente todos los órganos y sistemas corporales, pudiendo influir negativamente tanto en el crecimiento como el desarrollo de un niñe o adolescente. Las complicaciones médicas suelen deberse a la desnutrición, atracones y conductas compensatorias desadaptativas (purgas). Afortunadamente la gran mayoría mejora con los tratamientos adecuados, sin embargo, algunas son potencialmente irreversibles o incluso pueden llevar a la muerte. 


es así como los tratamientos específicos y especializados son indispensables

trastornos

de la conducta alimentaria

En la playa

ANOREXIA

Se caracteriza porque la persona restringe su ingesta alimentaria de manera persistente, permanente y por debajo de las necesidades biológicas propias para un buen funcionamiento general. Les pacientes disminuyen su aporte calórico de manera progresiva y/o abrupta, hasta llegar a un peso significativamente bajo con relación a la edad, sexo, curso del desarrollo y salud física.

Torre de piedra

BULIMIA

Las personas con bulimia, por lo general, tienen un peso acorde a lo esperado para la edad y el sexo, sin embargo, presentan frecuentemente oscilaciones pronunciadas en la curva ponderal. Los atracones y las preocupaciones permanentes por la imagen corporal, son seguidas por conductas compensatorias inadecuadas con la intención de minimizar que estos episodios puedan incidir en un aumento de peso. Estas conductas se denominan purgas: vómitos inducidos, uso inadecuado de laxantes y/o diuréticos, ejercicio excesivo (no saludable) y ayuno prolongado, entre otras

paisaje del desierto

TRASTORNO POR ATRACON 

Las personas tienen episodios recurrentes de atracones de comida. Son vivenciados con sensación de falta de control, tanto en la cantidad de alimentos, como en el tiempo de la ingesta (rapidez); comer hasta sentirse desagradablemente lleno; comer mucho aún cuando no se siente hambre; comer solo debido a la vergüenza que se siente por la cantidad que se ingiere; sensación posterior de  disgusto, depresión y vergüenza.

Paisajes de playa

Trastorno Evitativo/restrictivo de la Ingesta Alimentaria (ARFID)

Las personas tienen episodios recurrentes de atracones de comida. Son vivenciados con sensación de falta de control, tanto en la cantidad de alimentos, como en el tiempo de la ingesta (rapidez); comer hasta sentirse desagradablemente lleno; comer mucho aún cuando no se siente hambre; comer solo debido a la vergüenza que se siente por la cantidad que se ingiere; sensación posterior de  disgusto, depresión y vergüenza.